30 de marzo | Sala de Juicio

Play Video

Dos cosas son seguras: la muerte y los impuestos. Los impuestos deben pagarse en unas pocas semanas. Pero, ¿quién sabe cuándo nos alcanzará la muerte? Entonces, en ese momento, nos presentaremos ante el juez supremo de todos. Por ti, Jesús se presentó ante jueces humanos e incluso ante Dios mismo. Él, que es el juez supremo, se convirtió en el juez juzgado. Y porque lo hizo, ahora tres cosas son seguras: “La muerte, los impuestos y la justificación.